Gregotti y el territorio de la arquitectura

Centro cívico de la nueva ciudad china de Pujiang en la región de Shanghái. Gregotti Associati, 2004.

En 2005, Vittorio Gregotti publicaba su Autobiografía del XX secolo, una colección de recuerdos relacionados con la arquitectura protagonizados por este arquitecto nacido en Novara, Italia, en el primer tercio del siglo XX.

Leyendo esos relatos mínimos se es capaz de percibir la gran presencia de los italianos en el devenir de la cultura arquitectónica del siglo XX. Desde que Gregotti comenzara su vinculación al mundillo de la arquitectura europea -con su participación siendo todavía estudiante en el 8º CIAM de Hoddesdon de 1951- tendría una amplia relación con los principales movimientos de la arquitectura y sus figuras más representativas. Trataría con asiduidad a los grandes nombres de la disciplina, aquellos que pueblan la historia del siglo XX. Como Le Corbusier, Gropius, Van Eesteren, Arup, Giedon, Sert, etc.

Volando a la tierra desde una distancia. El Lissitzky, 1920. Una muestra del constructivismo o movimiento suprematista soviético, una fuente de inspiración para Gregotti

Una condición que ampliaría más aun, a partir de su incorporación al equipo de la revista Casabella Continuità que dirigiría Ernesto Nathan Rogers entre 1954 y 1965.

Fue un tiempo de especial sensibilidad en el que se imprimiría un énfasis en el análisis crítico de las obras profesionales, más ligadas al racionalismo.

En esos años, Gregotti estableció una relación especial con su director al que acompañaría en numerosas aventuras editoriales. Sería un momento en el que compartiría oficina con otro arquitecto de especial significación en Italia, Aldo Rossi. Ambos acabarían escribiendo sendos libros, Il territorio dell’architettura  y L’architettura della cittá, ambos de 1966, y piezas teóricas esenciales para entender el pensamiento que vendría posteriormente. Sobre todo, en lo que se refiere a la relación entre arquitectura y los espacios en la que se inserta, la ciudad y el territorio; algo que recogería en alguna medida el movimiento de lo que se denominaría Arquitectura Post Moderna.

En 1981, heredaría la responsabilidad de dirigir aquel medio profesional mítico, ampliamente respetado y consolidado, para llevarla a un nivel de rigor sin igual. Gregotti imprimiría su sello personal a Casabella. Allí ofrecería una especial visión desde la perspectiva del análisis territorial con el apoyo de Bernardo Secchi, un gran urbanista recientemente desaparecido y poco conocido entre las generaciones más jóvenes de profesionales.

Proyecto para la universidad de Calabria en Cosenza. Esquema de implantación territorial. Gregotti Associati, 1973
Vista del eje peatonal central que articula el conjunto de edificios de la universidad de Calabria en Cosenza.

Pero su inmenso magisterio debe relacionarse más específicamente con su paso por diversas escuelas italianas de arquitectura, como el Instituto Universitario de Venecia, el Politécnico de Milán y la universidad de Palermo. Sus enseñanzas siempre han estado ligadas a un análisis crítico de la arquitectura y a la difusión de las muestras más representativas y serias en el esfuerzo transformador de la disciplina. Sus innumerables relaciones y contactos internacionales le permitieron ofrecer a sus alumnos el pensamiento y el resultado construido por los grandes maestros de la arquitectura del siglo XX. Siempre de primera mano y en una relación de privilegio basado en muchos casos en la amistad.

Su trabajo se ha caracterizado siempre por la aplicación de un riguroso racionalismo en la configuración de los espacios y edificios, así como en la definición precisa del “insediamento”, el lugar en el que se va a enclavar la nueva arquitectura. Con los años, sus obras han devenido en una suerte de clasicismo contemporáneo en las que la presencia del orden, las simetrías y la composición repetitiva de los elementos se han convertido en la seña de identidad de los trabajos que salen del taller que dirige.

Edificio en la Lutzowstrasse de Berlin. Internationale Bau Austellung, Gregotti Associati, 1981-1987

A comienzos de la década de los 80, el equipo profesional de Gregotti Associati se incorporaría al numeroso grupo de arquitectos internacionales que participaría en el desarrollo de la exposición de arquitectura denominada IBA Berlín (Internationale Bau Ausstellung). Un extraordinario esfuerzo para la reconstrucción de la parte occidental de la ciudad alemana que permitiría configurar numerosos ejemplos de arquitectura de vanguardia en aquellos barrios más deprimidos, como el enclave turco de Kreuzberg en pleno centro histórico. En Berlín, Gregotti realizaría un complejo de viviendas en la Lutzowstrasse en el marco de aquella iniciativa. El proyecto se caracteriza por un orden estricto en la composición de su encaje local concreto, la rotundidad de simetrías y el diálogo respetuoso con la sobria arquitectura clásica berlinesa. Su presencia urbana se configura allí adjetivada con el empleo de fachadas de ladrillo ocre moduladas y ordenadas rigorosamente. Unos volúmenes exteriores masivos que se combinan con grandes miradores acristalados y paños terminados en aplacados metálicos que ofrecen contrapuntos cromáticos y enmarcan accesos y vistas. La referencia al magisterio schinkeliano sobrevuela este trabajo, probablemente una referencia esencial para el arquitecto.

Concepto general del masterplan para la New Town de Pujiang. Gregotti Associati, 2004


En los últimos años, ha estado muy involucrado en las potentes apuestas expansivas que se han producido en la ciudad china de Shanghái. Allí, desarrollaría una de las operaciones incluidas en el proyecto de desarrollo denominado Una ciudad, nueve municipios. Allí se trataba de desarrollar varias ciudades nuevas interconectadas dependientes del corazón de la ciudad histórica. La propuesta debería trasplantar a China el sabor y el estilo característico de los núcleos tradicionales de diversos países. A Gregotti Associati le asignaron la ciudad italiana que denominarían allí Pujiang. Y su respuesta sería recuperar los planteamientos urbanísticos racionales, aquellos relacionados en su país con el fascismo. Allí se albergaran 80.000 nuevos residentes en un espacio urbano de 15 km2 que utiliza los mecanismos y estrategias de monumentalidad, orden y estructura formal de aquellas arquitecturas que se produjeron por los racionalistas italianos de entreguerras para el barrio del EUR 42, situado a las afueras de Roma.

Hace unos cuantos años, se retiraba del ejercicio directo de la enseñanza, manteniendo no obstante cierta relación con el equipo Gregotti Associati, llevando el peso ahora Augusto Cagnardi y Michele Reginaldi. El sistema de trabajo es el habitual en este tipo de talleres, consistente en la formación de equipos variables implicados en proyectos concretos.

 

En 1996, Vittorio Gregotti publicaba el número doble 630-631 de Casabella dedicado al Internazionalismo Critico. Actuaría por última vez como director allí queriendo expresar su firme convicción en la universalidad de la arquitectura. Al parecer, había sido destituido bajo el influjo de Berlusconi, el magnate y político italiano que, tras adquirir la editorial Mondadori, iniciaba su particular casa de brujas, de comunistas y desafectos, eliminando paulatinamente aquellos espíritus rebeldes que no se plegaran a formar parte de su corte de los milagros.

Allí, en su último editorial titulado Nei nostri cieli privi de idee (En nuestros cielos vacíos de ideas), expresaba su firme convicción en el ejemplo ofrecido por las vanguardias para las que el internacionalismo del pensamiento era algo también relacionado con el desarrollo de la racionalidad técnica y productiva al servicio de la sociedad considerada como colectividad general. De la expresión, en sus palabras, de la esencia de los problemas y del fundamento en un lenguaje común sin clases ni naciones. Sin embargo, señalaba también como aquella nueva forma de entender el desempeño de la arquitectura que supuso el llamado desde América International Style, sería adoptado rápidamente como un nuevo lenguaje expresivo. Para Gregotti, ese estilo arquitectónico o lenguaje diferenciado había sido aceptado rápidamente por la atracción de sus brillantes resultados estéticos y expresivos, aquellos que ofrecían sus ejemplos formales más significados. El potente compromiso de aquellos arquitectos con la mejora y desarrollo de la humanidad, expresado por sus representantes en manifiestos y principios universales, quedaría relegado y olvidado frente a la fascinación por las imágenes que representaban a las obras más reproducidas.

Y es aquí, en el creciente papel de las imágenes para la imposición de determinadas ideas arquitectónicas, donde Gregotti ya nos advertía de sus peligros hace más de veinte años. Decía entonces que la reproducción masiva de la arquitectura en la forma de imágenes seductoras, nos enfrenta a problemas serios de deformación cultural, tanto más serios que aquellos que afectan a la música o la pintura, y que finalmente llevan a cadenas de imitaciones acentuadamente esquemáticas y homogéneas. Esta deriva tiende a transformar la figura del arquitecto en un simple constructor de imágenes, una suerte de director artístico de su propio producto, a buscar la imitación efectista o su construcción basándose en su reproducción comunicativa. Lo cual se ha convertido en esencial para el éxito profesional, para la acumulación de capital simbólico que legitimiza a posteriori cualquier acción.

Fue una pena que fuera acallado así alguien que contribuía eficazmente con análisis certeros a diseccionar las últimas obras construidas interesantes que surgen en los distintos países. Su relegamiento a un papel subsidiario y menor dentro del panorama del pensamiento sobre la arquitectura contemporánea nos ha privado de un referente esencial; al igual que muchos otros que han ido desapareciendo paulatinamente en los medios de comunicación, siendo sustituidos por otros más proclives a la descripción y exaltación del espectáculo.

Mas información:

Gregotti Associati. Página oficial de la oficina de arquitectura

Centro cívico de la nueva ciudad china de Pujiang en la región de Shanghái. Gregotti Associati, 2004

Teatro Arcimboldi en el área de Biccoca, Milán. Gregotti Associati,20002

Vittorio Gregotti. Foto de Leonardo Cendano

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